• =?UTF-8?Q?=28IV=C3=81N=29=3A_La_Santa_Biblia_habla=2C_es_la_voz_oficial

    From valarezo@21:1/5 to All on Fri Sep 17 22:23:16 2021
    Sábado, 18 de Septiembre, 2021 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica



    (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)



    La Santa Biblia habla, es la voz oficial del PADRE, tornándose en tu voz, leyendo tú sus palabras vivas con poderes, ira enriqueciéndote a ti con los demás en la tierra entera para siempre:


    Por generaciones, nuestro Padre celestial siempre había gozado con sus ángeles santos hablando de su palabra viva en la gloria celestial, pero la tierra estaba silenciosa por el pecado, y sus ángeles descendiendo con sus palabras vivas hacia los hijos
    de Adán, ensenándoles sobre Él y su corazón santísimo, pues, Él había creado cielos y tierra para vivir con ellos eternamente amado toda una eternidad. Ciertamente, nuestro Padre celestial siempre lidio con aquellos dispuestos a oírlo a Él,
    porque ellos vivían una vida complaciente a su corazón santísimo, sin embargo, el problema del pecado necesitaba ser quitado inmediatamente, logrando así tener una relación perfecta con sus hijos, en donde Él a ellos los bendecía grandemente con
    sus palabras vivas, como mucho más que todos de aquellos días.


    Realmente, nuestro Padre celestial necesitaba establecer una perfecta relación con sus hijos nacidos de su imagen y de su alma santísima, que se habían establecidos ya en la tierra desde cuando Adán y Eva descendieron a vivir en él, porque ellos hab
    an pecado en contra de Él en el paraíso, comiendo del fruto prohibido, del árbol de la ciencia del bien y del mal. Sin duda, nuestro Padre celestial necesitaba establecer su corazón santísimo con la humanidad entera, para una relación perfecta con
    los hijos de Adán y Eva, que Él siempre había gozado tenerlos a ellos en el paraíso, y que Él necesitaba gozar de ellos nuevamente, pero únicamente con su corazón santísimo establecido en sus pechos, y su relación con ellos sea perfecta siempre
    toda una eternidad entera.


    Amorosamente, nuestro Padre celestial necesitaba que sus riquezas regresen a sus hijos, porque nacidos de su imagen, entonces, ellos nacieron con sus riquezas reales, enriqueciéndolo a Él, su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo y su semilla santa, que
    es la carne de Isaac junto con poderes del Juramento a Isaac, como muchas cosas nuevas manifestándose en generaciones venideras, vistiendo su nueva tierra con glorias siempre. Verdaderamente, así conoce nuestro Padre celestial una relación perfecta
    con hijos de Adán, porque sus corazones son perfectos, así como el de Él ante su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, pero ahora, Él necesitaba esta relación en la tierra, porque la tierra crecerá con riquezas mayores que las del reino angelical,
    por ende, Él necesitaba su perfecta relación con la humanidad entera establecida finalmente.


    Para que esto sea posible, entonces nuestro Padre celestial necesitaba Él mismo descender a la tierra para vivir con el hombre, por eso es que, su Hijo Jesucristo necesitaba nacer de una familia dispuesta a oír su voz, estableciendo así su cuerpo
    glorificado, que jamás había pecado, exaltando finalmente su santo nombre fuegos por toda la tierra para siempre. Además, nuestro Padre celestial necesitaba oír su voz, hablada no solamente por sus santos ángeles, que siempre descendían a cumplir
    con sus misiones para familias de las naciones, pero igualmente, Él necesitaba oírla de sus hijos, nacidos de su imagen y de su alma santísima, también ellos hablándolas día a día, e infinitamente poderosas sobre Satanás y sus artimañas en toda
    vida humana para siempre.


    Aun ahora, nuestro Padre celestial necesita oír más de sus hijos hablando de sus palabras vivas que las huestes angelicales del cielo, porque Él necesita llenar su gloria angelical, el paraíso, La Nueva Jerusalén celestial y la tierra entera con su
    voz, derrotando a Satanás, pecados, muertes, maldiciones, enfermedades, pobreza e infierno, para su reino venidero de su amor eterno, exaltando sus victorias por siempre. Por lo tanto, fue importante para nuestro Padre celestial tener a su Hijo
    Jesucristo naciendo como Isaac del vientre estéril de Sarah, por su Espíritu Santo, porque Él necesitaba su carne sin pecados en cada hombre, mujer, niño y niña de las naciones, además de Israel, pero igualmente, Él necesitaba aquellos que
    perdieron sus vidas en el infierno, vistiendo de su cuerpo victorioso siempre.


    Realmente, nuestro Padre celestial había empezado un pacto importante con Abraham, físicamente sentándose con él a su Mesa santa, participando del pan y vino siempre, servido por su Hijo Jesucristo a huestes angelicales del cielo para mantenerlos
    continuamente santos y perfectos para amar, servir y glorificar su santo nombre sobre su cruz del monte de Sion, en Canaán, su dulce hogar para la eternidad venidera. Ciertamente, nuestro Padre celestial necesitaba vivir con Abraham, pero igualmente con
    sus hijos entregados a él, por el vientre estéril de Sarah, sin embargo, en su gracia, misericordia y verdad le entregó a su Espíritu Santo, sanando su vientre muerto, así como su corazón santísimo lo es, y sus hijos nazcan con su carne sagrada y
    sangre expiatoria para destruir el pecado en Canaán postreramente.


    Ya que, nuestro Padre celestial necesitaba hablar palabras importantes en el hogar de Abraham, palabras que serían llevadas siempre por su Espíritu Santo con sus hijos naciendo con la carne sagrada y la sangre expiatoria, que eventualmente llenaría la
    tierra entera con su vida eterna, derrotando a Satanás, mentiras, maldiciones y pecados que habían llevado a la humanidad entera hacia el infierno tormentoso, eternamente perdidos. Definitivamente, nuestro Padre celestial necesitaba a sus hijos
    renaciendo, por rituales y ceremonias de perfecta santidad del Juramento a Isaac, derramado sobre Isaac, pero igualmente sobre aquellos obedientes a su voz, hablando diariamente sus palabras de vida en sus hogares, destruyendo mentiras, maldiciones,
    enfermedades, hambruna, pobreza, muerte y el infierno, y cada uno siempre vea vida con riquezas nuevamente sobre la tierra ya pronto finalmente.


    Sin embargo, para nuestro Padre celestial tener sus palabras vivas habladas por sus hijos de Israel, pero igualmente de familias de las naciones, entonces, Él necesitaba remover el pecado de las naciones enteramente, porque Él realmente necesita su voz
    moviéndose alrededor del mundo entero en sus hijos, pero sin pecado alguno, por ende, Él los necesitaba bautizados en agua a todos finalmente en sus hogares. Entendiendo que, es solamente en la carne de Isaac en que cada uno de Israel y de las naciones
    puede leer sus palabras vivas de la Biblia, hablándolas con su voz todopoderosa, porque leyéndolas, entonces tú estarás hablando con su voz, moviendo cielo y tierra para hacer su voluntad perfecta sobre sus hijos, liberándolos de las artimañas de
    Satanás, enriqueciendo finalmente la tierra entera siempre.


    Desdichadamente, nuestro Padre celestial tenía ya a la humanidad entera yaciendo en el infierno sin su santo nombre ni sus gloriosos Diez Mandamientos, ya entregados a ellos con una vida gloriosa y victoriosa siempre sobre Satanás, mentiras,
    maldiciones, enfermedades, pobreza, muerte y el infierno, bautizados ya todos en agua: porque solamente Él vive en sus hijos, derrotando a todo enemigo en todos sus días siempre. Por ende, Abraham fue llamado inicialmente a ser perfecto y santo, así
    como Él en la gloria angelical ante su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, y así, él (Abraham) entre finalmente a su vida eterna, eternamente bendecido únicamente conociendo amor, prosperidad y riquezas sin fin con sus hijos prometidos de
    generaciones venideras: amando, sirviendo y honrado su santo nombre fuegos siempre con perfectas riquezas.


    Ciertamente, porque cada hombre, mujer, niño y niña en días de Noé: fallaron en conocerlo a Él y a su santo nombre fuegos, entonces, ellos fallaron en conocer su vida gloriosa, entregada a todos nosotros ya en sus santos mandamientos, que ellos viví
    an una vida desagradable a su corazón santísimo, por ello, Él llamó al diluvio para destruir todo pecado (pero no a la humanidad). Oportunamente, nuestro Padre celestial le dijo a Noé, que Él destruiría a toda carne del hombre y animal igualmente,
    para quitar el pecado del mundo entero y no al hombre, porque nacía un cuerpo glorioso de Él, recibiendo su Espíritu Santo descendiendo del cielo continuamente sobre él, y sus hijos hablen palabras vivas que enriquecen la tierra enteramente hasta ver
    su reino de amor seguidamente.


    Visto que, nuestro Padre celestial estaba cansado de oír a sus hijos hablar palabras de Satanás, puestas en sus corazones, tornándolos muy violentos ante su presencia santa en toda la tierra, que Él necesitaba terminar con este mal, amenazando
    regarse continuamente hacia generaciones postreras, por ello, Él necesitaba toda carne destruida con un gran diluvio de aguas del cielo arriba y de la tierra abajo. Verdaderamente, con este gran diluvio del cielo arriba y de la tierra abajo, entonces
    nuestro Padre celestial lograría parar el pecado, violencia y males expandiéndose no solamente hacia las familias de las naciones, pero igualmente hacia generaciones futuras con la carne pecadora recibida de Adán y Eva, pero ahora, con las mismas
    aguas, Él les entregaría su carne sin pecados para vivir nuevamente.


    Incondicionalmente, nuestro Padre celestial necesitaba la carne pecadora acabada en cada hombre, mujer, niño y niña de las naciones, porque había salido de Adán y Eva al comer del fruto prohibido, hablando maldades de Él, su Hijo Jesucristo y su Esp
    ritu Santo, por ello, su santo nombre fuegos es atacado siempre, pero con su carne sin pecados: maldiciones pararan instantáneamente con un bautismo en agua. Verdaderamente, fue importante para nuestro Padre celestial tener a su Hijo Jesucristo
    naciendo como Isaac del vientre estéril de Sarah, por su Espíritu Santo, entregándonos su carne sin pecados y la sangre expiatoria llena de vida eterna que derrota a Satanás, pecados, maldiciones, enfermedades, conflictos, hambruna, muertes e
    infierno, y así, sus hijos vean vida nuevamente en la tierra entera últimamente, pero sin pecado alguno.


    Para nuestro Padre celestial ahora: Él realmente puede oír sus palabras vivas ser habladas por sus hijos en la tierra entera, removiendo así palabras mentirosas, maldiciones, conflictos, enfermedades, hambruna, muertes y perdición eterna del infierno
    tormentoso, y sus hijos de Israel y de familias de las naciones vayan conociendo únicamente: amor, paz, riquezas y alegrías interminables en todos sus días hasta ver su reino últimamente. Entendiendo que, es el poder de las palabras vivas de nuestro
    Padre celestial que bendicen siempre a sus huestes angelicales, viviendo para enriquecer su santo nombre fuegos sobre su cruz del monte de Jerusalén, en Canaán, pero igualmente, en todas las familias de la tierra y únicamente con aquellos bautizados
    en agua ya, invocándolo a Él, a su Hijo Jesucristo y a su Espíritu Santo.


    Considerando que, nuestro Padre celestial antes del gran diluvio en días de Noé violencia con cada hombre, mujer, niño y niña de las naciones iba aumentando cada vez más que antes, que Él necesitaba ponerle fin inmediatamente, ya que amenazaba a
    generaciones venideras, haciendo imposible que su reino de amor eterno se manifieste finalmente, porque la boca de cada uno maldecía siempre delante de Él. Ya que, este mal estaba realmente destruyendo a familias enteramente, porque la boca de todos
    hablaba de palabras malvadas libremente, causando violencia siempre, y amenazando crecer sin parar jamás en generaciones venideras, haciendo que la pobreza nazca, que es lo opuesto a su reino de amor, en donde sus hijos siempre conocerán amor, paz y
    riquezas interminables, enriqueciendo su santo nombre toda una eternidad entera.


    Ciertamente, cuando familias de la tierra entera crecen entonces palabras malvadas emergerán de sus hijos, amenazando crecer imparables en generaciones venideras, porque si en días de Noé eran unos millones de ellos diciendo maldiciones cada día,
    entonces, como seria con sus hijos incontables como en billones—la tierra seria llena de maldiciones, llamando al reino de Satanás que se manifieste eventualmente con sus tinieblas eternas. Verdaderamente, al tú tener gente en tus contornos siempre
    diciendo una maldición entre cada palabra hablada, entonces, ello traerá violencia y la pobreza nacerá, y esto sucede con todos, porque nosotros hemos recibido la carne pecadora de Adán y Eva que comió del fruto prohibido, sin embargo, bautizados en
    agua la carne sin pecados jamás dirá una maldición en todos tus días, porque comió maná.


    Realmente, bautizado en agua entonces tú estarás viviendo en la carne y sangre sin pecados de nuestro Padre celestial y llena de vida eterna, expulsando a Satanás, ángeles caídos, pecados, maldiciones, enfermedades, hambruna, brujerías, pobrezas,
    muertes e infiernos de tus días en la tierra entera, y tú solamente oigas palabras vivas con poder, sanándote hasta que tú seas enriquecido sin fin alguno para siempre. Francamente, nuestro Padre celestial necesita a sus hijos recibiendo su carne y
    sangre sin pecados y llena de vida, en donde Él siempre oye sus palabras vivas, como su misma voz que creó cielos y tierra y sus cosas, pero igualmente su tierra nueva para la humanidad entera últimamente: porque las familias se bautizaran
    eventualmente, invocándolo a Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo.


    Verdaderamente, naciones bautizadas en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, entonces sus familias vivirán en la presencia santísima del Padre, oyendo de ellos cuanto Él es amado en sus vidas, porque la carne sagrada, saliendo de Él como
    Isaac, habla de su amor infalible, dándoles vida a ellos para hablar palabras vivas en la tierra entera con vida, amor, riquezas y alegrías interminables. Porque esto es lo que traerá el reino del amor eterno de nuestro Padre celestial para con sus
    hijos, conociendo únicamente del amor infalible que los enriquece en toda la tierra, porque la humanidad entera, aunque ya muerta en el infierno, entonces vivirá nuevamente para amar, servir y honrar su santo nombre fuegos una eternidad entera sobre la
    cruz del monte Sion, en Canaán.


    Realmente, nuestro Padre celestial tendrá a cada uno viviendo nuevamente, porque Él tuvo a Israel antiguo con Moisés entrando al desierto de Sinaí, bautizados del Mar Rojo, como ciudadanos legítimos de Canaán y viviendo con la humanidad entera ya
    perdidos eternamente, milagrosamente juntos comieron y bebieron del cielo, recibiendo su cuerpo glorificado, permitiéndolos regresar al paraíso nuevamente: amando, honrando y exaltando su santo nombre eternamente. Bien, esto es exactamente, lo que
    nuestro Padre celestial necesitaba que su Hijo Jesucristo ejecute en Canaán, como su dulce hogar, en la Sinagoga de Jerusalén, salpicando su sangre expiatoria victoriosa sobre Satanás, pecados y muertes, entregándole vida eterna a Israel antiguo con
    la humanidad entera para amar, honrar y exaltar su santo nombre eternamente con perfecta santidad, y riquezas llenen la tierra entera progresivamente.


    Divinamente, la carne sagrada de nuestro Padre celestial es sin pecados siempre, hablando palabras de vida y llenas de amor que enriquecen su santo nombre sobre la cruz del monte Sion, en Canaán, enriqueciéndonos así a nosotros juntos con nuestros
    amados, vecinos y amistades, y palabras vivas emergiendo de nosotros, serán siempre palabras que logran riquezas en nuestro diario vivir, observando su reino venir finalmente. Definitivamente, nuestro Padre celestial te tendrá a ti junto con tus amados,
    vecinos y amistades, participando del pan y vino, así como Abraham inicialmente con Él de su Mesa santa, y leyendo su Biblia con tu voz, tu voz tornándose en su voz, emergiendo de ti, llenará la tierra con riquezas descendiendo del cielo arriba,
    como lluvia, enriqueciendo tu vida con tus amados continuamente.


    Confiadamente, si en tu familia tú lees la palabra de nuestro Padre celestial, como lo dicho a Moisés, los profetas y los salmos, además del Mesías y de los apóstoles, entonces, tú hablaras palabras vivas en los contornos de tu hogar, vecindad,
    lugar de trabajo, escuelas y otros lugares, entonces tú enriquecerás como nunca antes, porque su palabra es poder emergiendo de ti progresivamente. Opuestamente, cuando la gente pronuncia maldiciones después de cada palabra, atraen así espíritus
    inmundos inmediatamente en sus contornos, haciendo que otros experimenten: problemas, conflictos, enfermedades, pobreza y muertes infernales, porque todo mal atrae a Satanás hacia las gentes, sin embargo, al tú leer la Biblia con voz entonces amor,
    prosperidad y riquezas todos gozaran siempre, complaciendo el corazón santísimo de nuestro Padre celestial grandemente siempre.


    Efectivamente, bautizados en agua, hablando palabras vivas de la Biblia con voz, entonces, nuestro Padre celestial le estará hablando amor, bendiciones, paz, prosperidad, seguridad y riquezas interminables a tu alma junto con tus amados, vecinos y
    amistades; y asimismo su reino de amor estará manifestándose en las naciones, porque ahora tendremos más gente hablando con su voz que gente malvada hablando por Satanás y pobrezas. Porque esto nuestro Padre celestial buscaba a través de
    generaciones, tener a sus hijos en su carne sin pecados, que habla perfectamente de sus palabras vivas ya habladas a Abraham, Moisés y los profetas, y deben ser oídas en la tierra para que la humanidad entera: ame, alabe y adore su santo nombre fuegos,
    así como es amado, servido y alabado en el reino angelical.


    Además, nuestro Padre celestial creó cielos y tierra para que su santo nombre fuegos sea amado, servido y adorado por sus hijos nacidos de Él en vez de crear nuevos ángeles, si hubiese sido necesario, pero después de experimentar a Lucifer con á
    ngeles rebeldes sobre su santo nombre, entonces, Él solamente confía en su Hijo Jesucristo y en su Espíritu Santo en sus hijos bautizados. Por lo tanto, bautizado en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, sumergiéndote en la bañera de tu
    casa, emergerás seguidamente de él en Canaán, porque al tú emerger de tu bautismo en agua, entonces tú estarás emergiendo del río Jordán, así como su Hijo Jesucristo fue bautizado por Juan Bautista, pues caminaras virgen, enriquecido y
    victorioso sobre Satanás y sus brujerías de siempre.


    Definitivamente, esta es la vida virgen de nuestro Padre celestial, que Adán y Eva necesitaban gozar junto con sus hijos por generaciones venideras, siempre expulsando a Satanás, ángeles caídos, familias brujas (secretamente haciendo brujerías para
    obtener algo de ti hasta que desciendas al infierno, eternamente perdido), porque ellos trabajan para tinieblas de Satanás, maldiciones y pobreza, prevaleciendo sobre las naciones con gran destrucción siempre. Realmente, la vida virgen de nuestro Padre
    celestial, vivida por su Hijo Jesucristo nacido de la hija virgen de David en Canaán: entonces él la vivió por ti, destruyendo a Satanás, mentiras, maldiciones, enfermedades, conflictos, problemas, pobreza, hambruna, muerte e infierno, porque Adán y
    Eva necesitaban esta vida virgen para destruir serpientes del Edén junto con Satanás y ángeles caídos en el paraíso para siempre.


    Actualmente, tú podrás tener esta vida virgen, bautizada en agua, emergiendo de tu bañera hogareña, invocándolo a Él, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo para abandonar la carne pecadora y el espíritu de error, matándote siempre,
    emergiendo con la carne sagrada y el Espíritu Santo para vivir únicamente eternamente amado, bendecido y enriquecido hasta ver su reino venir por ti. Aquí, tú también podrás bautizar a tus amados, vecinos y amistades, porque nuestro Padre celestial
    los necesita bautizados en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, enriqueciéndolos toda una vida entera: porque nosotros estaremos viviendo una vida virgen, que era necesaria en Adán y Eva para detener el pecado de Satanás en el paraíso,
    y hoy podemos tenerla, expulsándolo con sus artimañas de siempre.


    Aquí es cuando, tú veras que problemas, conflictos, enfermedades, pobreza, brujerías, accidentes y muertes que tomaban lugar alrededor de ti frecuentemente, por espíritus inmundos, desaparecerán milagrosamente, porque esta vida virgen, que tú la
    habrás recibido instantáneamente bautizado en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, entonces, cada espíritu inmundo huirá de ti, sin poder regresar a ti otra vez jamás. Por lo contrario, tú y tus amados, como tus niños, hermanos y
    hermanas junto con tus padres, serán siempre molestados por estos espíritus inmundos, que tú podrás expulsarlos de ti y de tus amados igualmente, bautizándote en agua, invocándolo a Él, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo para ver
    bendiciones incontables, porque esta vida virgen las atrae hacia ti siempre.


    Presentemente, tú tienes que mirar hacia tus niños bautizados ya en agua, porque nuestro Padre celestial decía por su Hijo Jesucristo, déjenlos que vengan a mí, porque el reino les pertenece a ellos, y así, ellos siempre vivirán en la carne sin
    pecados y en el Espíritu Santo, guiados hacia toda verdad en sus días, y espíritus inmundos jamás los engañaran en ningún momento. Definitivamente, si tú quieres ver amor, bendiciones, riquezas y alegrías sin fin entrando en tu hogar, vecindad,
    comunidad, escuela, colegios, universidades, lugares de trabajo, como tu oficina, tiendas, industrias, hospitales, clínicas, gobiernos y hasta en riquezas nacionales del país, entonces, bautiza a tus niños, porque ellos atraerán la gloria celestial
    enteramente hacia tu país natal, si tú estás dispuesto a seguir su llamado firmemente.


    Seriamente, nuestro Padre celestial tenía que haber tenido ya a todo Israel recogiendo pecados junto con los tuyos y de todos los demás de familias antiguas y modernas de las naciones para el bautismo del Mar Rojo, abandonándolos así con la carne
    pecadora y el espíritu de error, nacido contigo para destruirte en el tormento del infierno en tu ultimo día en la tierra. Justamente, Israel antiguo ya había abandonado todo pecado cometido en contra de Él, de su Hijo Jesucristo y de su Espíritu
    Santo por antiguos y modernos hombres, mujeres, niños y niñas de las naciones, y así, tú tengas la carne sin pecados junto con la sangre expiatoria y llena de vida, derrotando a Satanás, pobrezas, muertes y familias brujas con el infierno tormentoso
    para siempre.


    Amorosamente, una vez que nuestro Padre celestial tuvo a Israel entero bautizado del Mar Rojo, entonces, ellos caminaron hacia ti, tus amados, vecinos y amistades yaciendo ya en el desierto arenoso de Sinaí, perdidos en el pecado, porque tú necesitabas
    un cuerpo nuevo para ver vida nuevamente, y Moisés con Israel te lo llevaron a ti, para que veas vida en estos días enriquecido siempre. Visto que, Moisés fue escogido por nuestro Padre celestial para darle a él y a Israel su santo nombre
    todopoderoso, que huestes angelicales junto con Lucifer necesitaban poseerlo para vivir una vida poderosa en el cielo, sin embargo, Él te lo entrego a ti con tus amados, conociendo únicamente: amor, prosperidad y riquezas sin fin y una vida sumamente
    feliz en la tierra entera.


    Ya que, nuestro Padre celestial tuvo a Moisés liberando a Israel antiguo de Gosén, en Egipto, reteniendo a cada familia hebrea en sus hogares con la sangre del cordero sobre los postes de sus puertas, porque el ángel de la muerte pasaría por aquella
    noche, matando a primogénitos de familias desobedientes a Él, e Israel escapaba de Egipto hacia riquezas de Canaán para la eternidad. Esto significa, que la casa de Israel necesitaba mantenerse escondida en la oscuridad de sus hogares, en aquella
    noche, pues, amaneciendo, después de haber muerto los primogénitos de familias egipcias y de sus animales, entonces, Israel entera seria liberada de la oscuridad, caminando hacia el bautismo del Mar Rojo: convertidos ya todos en ciudadanos legítimos
    de Canaán y herederos de riquezas eternas e interminables.


    Además, Israel antiguo estaba destruyendo toda hambruna con riquezas reales de Canaán en la tierra entera por generaciones venideras, empezando en el desierto de Sinaí, porque es tierra muerta, en donde la vida es imposible que exista y florezca, sin
    embargo, enriquecidos legítimamente de Canaán, entonces, ellos podían sobrevivir victoriosamente sobre toda hambruna de Satanás, enriqueciendo la humanidad entera hasta ver su reino llegar. Sin embargo, nuestro Padre celestial tuvo a Moisés
    liberando a Israel antiguo del cautiverio egipcio, escapando desde la oscuridad de sus hogares con sus puertas salpicadas con sangre expiatoria de carneros, esperando pacientemente que abran en aquella mañana, saliendo finalmente al bautismo del Mar
    Rojo y encaminados hacia riquezas de Canaán, porque su dulce hogar es luz y riquezas interminables para la humanidad entera siempre.


    Ya que, nuestro Padre celestial necesitaba a Moisés llevando a Israel antiguo por el desierto de Sinaí, a tierra muerta, porque la humanidad entera yacía muerta cerca de aguas amargas de Mara, y Moisés necesitaba levantar el árbol yaciendo cerca,
    tirándolo en él, que realmente eran naciones muertas sin su santo nombre y su bautismo en agua, pues había poder para salvarlos del infierno eternamente. Ciertamente, dado que Israel antiguo había tomado de aguas amargas de Mara, endulzadas por el á
    rbol yaciendo cerca de él, y Moisés lo alzo, lanzándolo en él, entonces, todo Israel bebido aguas dulces, integrándose milagrosamente a familias de las naciones antiguas y modernas en la carne de Isaac enteramente para comer del cielo: maná,
    caminando cada día hacia la perfecta salvación en Canaán finalmente.


    Realmente, después que Israel antiguo bebió agua de la roca de salvación, entonces, bebieron juntos con las naciones antiguas y modernas para comer cada día del maná del cielo, descendiendo sobre el campamento israelí, como pan y vino, que ellos
    comerían con cada hombre, mujer, niño y niña de Israel de la humanidad entera para destruir la hambruna de Satanás en la tierra entera siempre. Amorosamente, nuestro Padre celestial necesitaba a Moisés junto con Israel antiguo comiendo del cielo
    arriba maná junto con bebidas de la roca, porque cada uno de Israel y de las familias antiguas y modernas del mundo entero se estaban vistiendo del nuevo cuerpo glorificado, levantándolos hacia la gloria celestial, por siempre enriquecidos, conociendo
    nicamente: amor, paz y la felicidad en toda una eternidad entera.


    Amorosamente, este es el cuerpo glorificado de nuestro Padre celestial, como la carne sin pecados de Isaac y sangre expiatoria, que necesitaba salpicar sobre el madero de acacia, la cruz del monte de Jerusalén, en Canaán, pero también, necesitaba
    salpicar sobre los postes de la Sinagoga de Jerusalén, para que la humanidad entera regrese al paraíso: amando, honrando y glorificando su santo nombre eternamente. Verdaderamente, nuestro Padre celestial necesitaba a Moisés liberando a Israel antiguo
    de oscuridades, encerrándolos en sus hogares de Gosén con puertas salpicadas con sangre expiatoria de cordero, escapando hacia el Mar Rojo, aguas como la sangre expiatoria de vida en su Hijo Jesucristo: derrotando a Satanás, la muerte y el infierno,
    para ver vida nuevamente, eternamente enriquecidos en la sinagoga de Jerusalén, en Canaán.


    Realmente, nuestro Padre celestial tuvo a Moisés con Israel antiguo y la humanidad entera comiendo maná, descendiendo del cielo arriba, vistieron la carne sagrada de Isaac ya bautizada del Mar Rojo, cumpliendo finalmente con sus mandamientos eternos
    para honorar su santo nombre en la gloria angelical, accediendo a su sinagoga en Jerusalén con la sangre expiatoria de su Hijo Jesucristo salpicada en ella para la eternidad. Verdaderamente, antiguo Israel, mordidos por serpientes venenosas, descendió
    a postes del infierno con la humanidad entera perfecta y santa, comiendo maná del cielo diariamente, por el desierto de Sinaí, derrotando hambruna satánica en la tierra y en el infierno eternamente: finalmente volvieron a ver vida nuevamente,
    accediendo en la sinagoga con sus postes salpicadas con sangre expiatoria de Isaac, mordidos todos por serpientes de bronce.


    Es decir, que cuando Israel antiguo con la humanidad entera fue clavado al Mesías sobre la cruz del monte de Jerusalén, en Canaán, entonces fueron mordidos por serpientes de bronce, salpicando finalmente la sangre expiatoria sobre ellos ya bautizada
    en el Jordán, por Juan Bautista, para ver vida en el paraíso y en la gloria angelical, accediendo a la sinagoga eternamente justificados todos ellos. Realmente, nuestro Padre celestial con Moisés e Israel antiguo entró al desierto de Sinaí,
    vistiendo a familias de las naciones antiguas y modernas con la carne sagrada y sangre expiatoria de Isaac para cumplir con sus mandamientos eternamente, honrando finalmente su santo nombre en la gloria, pasando por puertas de la sinagoga salpicadas con
    la sangre expiatoria de Isaac, removiendo el pecado del mundo instantáneamente.


    Ciertamente, Moisés e Israel antiguo prepararon a la humanidad entera con la carne sagrada de Isaac en el desierto de Sinaí, descendiendo a postes infernales para esperar por el Mesías clavado a su cruz y derramando sangre expiatoria que derrota a
    Satanás, muertes, brujerías, maldiciones y el infierno eternamente, para ascender al paraíso nuevamente con la sinagoga salpicada con vida eterna victoriosa infinitamente sobre Satanás. Realmente, Moisés con Israel antiguo llevó a la humanidad
    entera a postes infernales bautizados del Mar Rojo, sin embargo, con el Mesías bautizado del Jordán llevó no solamente a Israel antiguo con sus hijos de generaciones venideras, pero igualmente a las naciones y su tierra entera con la sinagoga de
    Jerusalén, salpicada con su sangre expiatoria victoriosa sobre el pecado, hacia la gloria angelical perpetuamente justificados.


    Visto que, nuestro Padre celestial tuvo a su Hijo Jesucristo salpicando su sangre expiatoria sobre Israel antiguo y la humanidad entera en la sinagoga de Jerusalén con sus postes manchados con vida eterna, destruyendo a Satanás, ángeles caídos,
    enfermedades, hambruna, pobreza, familias brujas, muertes e infierno, entonces, Él lavó a Israel continuamente por setenta años para caminar por la tierra entera con sus grandes victorias. Dado que, nuestro Padre celestial necesitaba al Ejército
    romano destruyendo su sinagoga en Jerusalén, porque Él había purificado a Israel entero por setenta años para que la lleven por el mundo, y victorias de su sinagoga sean celebradas en cada nación con sus puertas manchadas con la sangre expiatoria de
    su Hijo Jesucristo victoriosa sobre Satanás, pecados y muertes: bendiciendo finalmente su santo nombre para siempre.



    [continued in next message]

    --- SoupGate-Win32 v1.05
    * Origin: fsxNet Usenet Gateway (21:1/5)