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    From Elio I. Valarezo@21:1/5 to All on Mon Aug 30 11:41:07 2021
    Sábado, 28 de Agosto, 2021 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica


    (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)



    La Sinagoga amorosamente ha honrado su santo nombre contigo y con todo Israel, enriqueciéndote a ti y tu nación siempre:


    A tiempo, nuestro padre celestial había ya oído muy en alto y claramente a los israelitas, quejándose ante Moisés, de que no habían comido apropiadamente desde que abandonaron Egipto para entrar en el desierto únicamente para conocer hambre y sed:
    por lo tanto, todos deseaban regresar a Egipto inmediatamente, para comer de sus platos que fallaban en encontrar en el desierto. Aquí es cuando, nuestro Padre celestial le aseguraba a Moisés que al siguiente día la casa entera de Israel iba a recibir
    pan del cielo, para comer cada día de la semana, pero en el sexto día recogerían dos porciones para dos días, porque en el séptimo día todos celebrarían el Sábado, por ello, nadie debe salir a recoger más pan en aquel día especial.


    Entendiendo que, nuestro Padre celestial había sacado a Israel antiguo del cautiverio egipcio, en donde ellos habían llegado a conocer grandes riquezas por cuatrocientos años, mientras recogían pecados de familias antiguas y modernas de las naciones,
    para Él no solamente abandonar cada pecado en el Mar Rojo, pero igualmente destruir la hambruna mundial enteramente en el desierto de Sinaí. Realmente, nuestro Padre celestial debía haber tenido ya a Israel antiguo, bebiendo de aguas amargas de Mara,
    endulzadas por Moisés, tirando el árbol encontrado yaciendo cerca de familias antiguas y modernas de las naciones, endulzándolas grandemente, para Israel antiguo beberlas, tornándose todas ellas juntas en una semilla santa en el desierto de Sinaí,
    batallando progresivamente contra sed y hambre hasta conquistar riquezas de Canaán.


    Conociendo que, como Eva fue engañada, por la serpiente del Edén, para comer del fruto prohibido, del árbol de la ciencia del bien y del mal, entonces, Lucifer logró engañar a hijos nacidos de la imagen santísima de nuestro Padre celestial,
    fallando siempre en conocer riquezas que enriquecen su santo nombre en la Creación entera, por ende, conociendo únicamente el desierto sin riquezas hasta morir. Consiguientemente, nuestro Padre celestial necesitaba a Israel antiguo caminando por tres d
    as hacia aguas amargas de Marah en necesidad de ser endulzadas por Moisés, pero igualmente por ellos mismos (Israel), bebiéndolas, endulzadas por el árbol, la cruz: entonces Israel se integró a las naciones, comiendo maná y bebiendo de la roca de
    salvación, derrotando la hambruna de Satanás progresivamente por el desierto de Sinaí finalmente.


    En otras palabras, nuestro Padre celestial tuvo a la humanidad entera yaciendo en el infierno tormentoso, porque Eva y luego Adam junto con sus hijos comieron del fruto prohibido, tornando el paraíso de vida eterna en la gloria angelical en el desierto
    de Sinaí sin riquezas alguna: riquezas, recibidas de la imagen de nuestro Padre celestial, para amar, servir y honrar su santo nombre eternamente. Realmente, porque nuestro Padre celestial necesitaba entrar en el desierto de Sinaí con Moisés y con la
    casa de Israel no solamente listos para beber las aguas amargas de Mara, endulzadas por su árbol, la cruz, pero igualmente, Él necesitaba endulzar familias antiguas y modernas de las naciones de sus aflicciones, que el fruto prohibido les había
    causado a ellos para la eternidad venidera.


    Amorosamente, nuestro Padre celestial tenia que haber tenido a Israel antiguo viviendo ya en riquezas en Gosén de Egipto, que familias egipcias gozaron igualmente riquezas innumerables de cada siete años, deteniendo así la hambruna de Satanás sobre
    la tierra últimamente, sin embargo, ahora Él necesitaba enfrentarse al hambre y destruirlo con las naciones en su carne sagrada de Israel caminando hacia Canaán por el desierto. Ciertamente, nuestro Padre celestial necesitaba a la casa entera de
    Israel, después de haber bebido aguas amargas, bebiéndose finalmente a familias antiguas y modernas de las naciones, entonces, Él podía tenerlos a todos ellos bebiendo de la roca de salvación junto con el maná del cielo, que ellos necesitaban comer,
    frustrando los planes de Satanás para destruir la tierra con la humanidad entera.


    Entendiendo que, la lucha de Satanás en contra del santo nombre de nuestro Padre celestial, empezó en la gloria angelical con un tercio de ellos, necesitaba continuar en la tierra, tratando finalmente de destruir a sus hijos que habían nacido de su
    imagen para bendecirlo grandemente siempre con riquezas, riquezas que él (Satanás) siempre ha fallado en gozarlas junto con ángeles caídos en la eternidad. Por lo tanto, fue importante para nuestro Padre celestial tener a cada hombre, mujer, niño y
    niña de familias antiguas y modernas de las naciones ya caminando por el desierto de Sinaí con Israel antiguo, conduciendo rituales y ceremonias de santidades perfectas del Juramento para destruir no solamente pecados, pero igualmente pobrezas,
    enfermedades, hambrunas y la muerte en la tierra con riquezas interminables para siempre.


    Realmente, nuestro Padre celestial tenia que no solamente destruir cada pecado cometido por cada hombre, mujer, niño y niña de las naciones en contra de Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu, pero igualmente destruir cada problema, conflicto,
    enfermedad, pobreza, muerte e infierno, pero destruirlos con sus mismos hijos afectados por ellos de generaciones pasadas y futuras, destruyendo finalmente el hambre de Satanás perpetuamente. Ciertamente, nuestro Padre celestial tuvo que vivir tus
    pecados junto con tus antepasados en la carne sagrada de Israel antiguo, porque ellos nacieron recogiéndolos en el cautiverio egipcio y luego abandonarlos en el bautismo del Mar Rojo para nunca más tocarlos, finalmente expiándolos, juzgándolos y
    cubriéndolos a todos ellos con sangre expiatoria, liberándote a ti hoy con riquezas de toda una vida ya enriquecida grandemente.


    Ahora, del por qué nuestro Padre celestial necesitaba vivir tus pecados con tus antepasados en la carne sagrada de Israel antiguo, recogiéndolos del cautiverio egipcio para abandonarlos en el bautismo del Mar Rojo últimamente, fue para declararte a ti
    perfecto y santo, así como su santo nombre lo es clavado a su cruz perpetuamente, y tú vivas con poderes asombrosos, enriqueciendo tu diario vivir siempre. Divinamente, tú naciste de la imagen y alma santísima de nuestro Padre celestial legalmente
    para conocer siempre riquezas descendiendo del cielo arriba, enriqueciendo su santo nombre sobre la cruz del monte Sion, en Canaán, sin embargo, Satanás rehúsa permitirte conocer riquezas, más bien, tú solamente conozcas pobreza y hambre para matar
    la tierra entera finalmente, y no sea jamás el reino venidero de riquezas interminables.


    Además, nuestro Padre celestial necesitaba vivir tus pecados con tus antepasados en la carne sagrada de Israel antiguo, pero viviendo tus pecados en el infierno tormentoso, porque el desierto lo asimila profundamente, y así, Él expiarlos, juzgarlos y
    cubrirlos con sangre expiatorias de corderos sacrificados siempre sobre la entrada del tabernáculo y su Lugar Santísimo, porque solamente Él puede destruir tus pecados siempre. En otras palabras, nuestro Padre celestial no tenia ninguna otra manera
    para destruir tus pecados, pero únicamente por su semilla santa, que fue su Hijo Jesucristo naciendo del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo, como carne sagrada y sangre expiatoria: convirtiéndose Israel en su nación ya lidiando con tus
    pecados para destruirlos en el bautismo del Mar Rojo antes que tu los sufras.


    Ya que, no había otro camino posible para lidiar con tus pecados, llevándote siempre hacia una muerte eterna, además, eternamente condenado en el infierno tormentoso para nunca ver vida nuevamente, porque Satanás con su hambruna mundial te necesitaba
    viviendo únicamente en el desierto, fallando siempre en darte riquezas hasta que seas bautizado para conquistar vida, paz, prosperidad y alegrías insondables en ti para siempre. Realmente, no había nadie además de nuestro Padre celestial, su Hijo
    Jesucristo y su Espíritu Santo para lidiar con tus pecados mientras tú mismo yacías ya con tus antepasados en el desierto, que una vez fue el paraíso del cielo angelical, pero con Eva comiendo del fruto prohibido, entonces, tu vida con riquezas
    desapareció hasta que derrotes la hambruna de Satanás, bautizándote en agua inmediatamente.


    Presentemente, tú podrás vivir la vida que nuestro Padre celestial intentó para ti, vivirla en el paraíso y en su reino angelical, porque tú naciste de su imagen y de su alma santísima con riquezas sin fin, que tú necesitas gozarlas diariamente,
    ya que, así es como su santo nombre es honrado, exaltado y glorificado por sus huestes angelicales, viviendo con riquezas interminables también. Porque nuestro Padre celestial es nuestro purificador, Él es nuestro limpiador, Él es nuestro
    santificador, llamándote a ti puro y santísimo únicamente si tú amas, sirves y exaltas su santo nombre, bautizado en agua, incoándolo a Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, finalmente saliendo del desierto, convertido en un paraíso
    glorioso nuevamente, enriquecido sólo para ti, amados y amistades toda una vida entera.


    Esto fue algo, que nuestro Padre celestial necesitaba hacer con cada hombre, mujer, niño y niña de naciones antiguas y modernas, porque Adán y Eva comieron del fruto prohibido, entonces, el desierto de Sinaí fue la última parada del hombre para
    conocer perdición y postes del infierno hasta que el Mesías clavado sobre la cruz del Lugar Santísimo con el pecado destruido, entonces vivir nuevamente. Realmente, nuestro Padre celestial tenia que asegurarse que no solamente Israel antiguo celebrase
    su Sábado eterno con las naciones rescatadas, endulzando aguas amargas de Mara, pero igualmente, ellos coman de su pan y vino del cielo arriba, como el maná y el agua de la roca hasta que sean mordidos por serpientes venenosas para recibir su santo
    nombre fuegos finalmente en Canaán, perpetuamente justificados.


    Legalmente, nuestro Padre celestial los necesitaba santos y perfectos aun antes de declararlos santos y perfectos a todos ellos, descendiendo a postes del infierno, esperando por el Mesías clavado a la cruz en la sinagoga de Jerusalén y su Lugar Santí
    simo, porque Él mismo amaría, exaltaría y glorificaría su santo nombre con sus hijos en el paraíso, removiendo finalmente el pecado de la tierra entera. Por cuanto, nuestro Padre celestial necesitaba asegurar que cada hombre, mujer, niño y niña
    descienda a postes del infierno ya perfectos y santos, esperando al Mesías clavado a la cruz en la sinagoga de Jerusalén y su Lugar Santísimo para ver vida con riquezas nuevamente, una vida que Satanás necesitaba destruir siempre, porque ama, exalta
    y glorifica su santo nombre, como jamás en la eternidad.


    Considerando que, esta es la vida que realmente enriquece a cada hombre, mujer, niño y niña de las naciones una vez bautizados en agua, invocándolo a Él, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo, recibiendo así la carne sagrada, en donde
    no hay pecado jamás, enriqueciendo la tierra entera siempre, conquistando riquezas, glorias y poderes jamás tocadas por el mal. Actualmente, esta es la vida de nuestro Padre celestial derrotada por Satanás y la serpiente, engañando a Eva y luego a Ad
    n con sus hijos, que su Hijo Jesucristo la vivió en Canaán: destruyendo a Satanás y la muerte por ti, viviéndola llena de riquezas siempre; ciertamente, esta vida ha destruido a Satanás, familias brujas, muerte, pobreza y al infierno por ti ya para
    siempre.


    Verdaderamente, bautizándote en agua en cualquier momento, llenando tu bañera hogareña con agua, entrando en ella, emergiendo totalmente perdonado en Canaán, porque al tú salir de tu bañera, ahora estarás emergiendo del rio Jordán únicamente
    conociendo riquezas sin fin: destruyendo cada pobreza en todos tus contornos hasta solamente ver riquezas sin fin cada día siempre hasta que su reino venga al mundo finalmente. Seguramente, fue importante para nuestro Padre celestial tener a Israel en
    Egipto, cautivado y recogiendo tus pecados y de la humanidad entera para el bautismo del Mar Rojo, invocándolo a Él, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo, y finalmente Israel uno contigo por el desierto con tus amados, vecinos y
    amistades, logró hacerte perfecto y santo con riquezas interminables nuevamente.


    Realmente, nuestro Padre celestial necesitaba declararte a ti perfecto y santo junto con tus amados, vecinos y amistades, porque tú no solamente serias clavado a su Hijo Jesucristo sobre la cruz, en el Lugar Santísimo de la sinagoga de Jerusalén, pero
    igualmente tú regresabas al cielo: amando, exaltando y glorificando su santo nombre fuegos para que riquezas asombrosas sean posible en ti para siempre nuevamente. Además, nuestro Padre celestial necesitaba enriquecerte a ti con tus amados, vecinos y
    amistades directamente desde el desierto, porque la hambruna de Satanás lograba que las naciones caigan, como granos arenosos, perdidas eternamente, sin conocer vida con riquezas, paz y prosperidad, sin embargo, con Él trabajando con su Hijo Jesucristo,
    Israel antiguo y su Espíritu Santo, entonces, tú eres hoy su carne sagrada, enriquecida siempre.


    Legalmente, nuestro Padre celestial te necesita a ti con tus amados, enriqueciendo a vecinos y amistades con su carne sagrada y su sangre expiatoria, derrotando a Satanás y la muerte siempre, como cuando Él expiaba, juzgaba y cubría tus pecados con la
    sangre reparadora de su Hijo Jesucristo en la sinagoga de Jerusalén y su Lugar Santísimo, y tú sólo vivas amado y enriquecido siempre. Esto es verdad para cada hombre, mujer, niño y niña de familias musulmanas, islámicas, budistas, taoístas, hind
    s, cristianas, hebreas y demás, porque nuestro Padre celestial clavó a su Hijo Jesucristo a ellos sobre la cruz, haciéndolos a todos ellos santos y perfectos, así como Él lo es siempre, porque ellos nacieron de su alma santísima con riquezas
    divinas, para gozarlas toda una vida entera.


    Presentemente, Satanás lucha en contra de aquellos enriqueciendo a Israel, porque riquezas que nosotros gocemos hoy, están en la gloria celestial, como el paraíso, pero igualmente en Canaán, y nuestro Padre celestial se las entregó a Israel en Canaá
    n, enriqueciéndote a ti grandemente, pero con Israel bautizado en agua y liberado de familias brujas que bloquean riquezas destinadas hacia ti y tus amados diariamente. Realmente, tú y junto con tus amados, vecinos y amistades del mundo entero
    necesitan estas riquezas continuamente, derramadas del cielo arriba, esperan por ti en Canaán para ser parte de tu diario vivir, porque si tú fallas en recibir estas riquezas cada día, que legalmente te pertenecen a ti desde siempre, entonces Satanás
    te empobrecerá sin demora alguna muy pronto hasta verte sin vida.


    Por lo tanto, tú necesitas renacer, bautizándote en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, porque este es el camino en que tú tendrás riquezas viniendo hacia ti cada día, y será como Israel antiguo lo hizo inicialmente, y esto fue de
    bautizarse en el Mar Rojo para únicamente conocer riquezas por una tierra muerta, como lo es el desierto de Sinaí siempre. De otra manera, si tú fallas en bautizarte en agua, invocándolo a Él, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo,
    entonces, Satanás te tendrá empobrecido junto con tus amados, vecinos y amistades, porque él sigue aun luchando en contra del santo nombre fuegos, y así, tú falles siempre en amar: sirviéndolo y exaltándolo ya contigo en tu bautismo en agua.


    Realmente, esta es riqueza, honrando, exaltando y glorificando el santo nombre fuegos de nuestro Padre celestial sobre la cruz del monte de Jerusalén, en Canaán, en todos tus días y en la gloria angelical toda una eternidad para conocer amor, paz,
    fortunas y alegrías sin fin con tus amados, vecinos y amistades de familias de la tierra entera, bautizados todos ellos ya en agua. Por cuanto, nuestro Padre celestial necesita la tierra entera totalmente enriquecida por sus hijos nacidos de su imagen y
    de su alma santísima con riquezas especiales, enriqueciendo su santo nombre en el corazón, vida, alma, mente y espíritu humano de cada hijo suyo en Israel y familias de las naciones, porque Él se casará con ellos finalmente, eternamente amado por
    ellos en la tierra entera.


    Por eso, Satanás tuvo a Adán y a sus hijos expulsados del paraíso, porque ellos estaban por conocer riquezas que habían nacido con ellos de la imagen y del alma santísima de nuestro Padre celestial, que enriquecen su santo nombre fuegos, haciendo su
    corazón santísimo muy alegre en su Creación únicamente conociendo riquezas, glorias y poderes jamás tocadas por el pecado en la eternidad venidera. Por ende, Satanás envidiaba a Adán y a ángeles santos, empezando con Eva, porque ella daría a luz
    a hijos que enriquecerían la tierra entera, para que nuestro Padre celestial sea perpetuamente amado, honrado, servido y glorificado por sus hijos con riquezas que nacieron con ellos, concluyéndolo todo, al casarse Él con la humanidad entera y llena
    de su amor infalible de su corazón santísimo.


    Efectivamente, glorias, riquezas y poderes que amaran, servirán y glorifican el santo nombre fuegos de nuestro Padre celestial sobre la cruz del monte de Jerusalén, en Canaán, como jamás ha sido glorificado antes por ninguno, porque glorias, riquezas
    y poderes viniendo sobre la tierra son bendiciones que Lucifer amaría poseer enteramente, por eso, te envidia junto con tus amados hasta hoy. Verdaderamente, Satanás no posee riqueza, ni glorias ni poderes, pero solamente pobreza, empobreciendo la
    tierra entera, porque con una tierra empobrecida por su espíritu de error y la carne de pecado en ti, entonces, él finalmente te ha destruido junto con tus amados, porque su reino de tinieblas no sostiene ninguna gloria para el santo nombre, pero ú
    nicamente hostilidades continuas hacia él siempre.


    Realmente, tú siempre encontraras a tu corazón con tus amados, vecinos y amistades en la lucha de la gloria angelical por el amor, deleite y honor del santo nombre fuegos de nuestro Padre celestial, que su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo y los á
    ngeles siempre luchan por él fielmente, tocándote a ti, enriqueciéndote, porque contigo enriquecido, entonces su santo nombre es bendecido una eternidad entera. Ciertamente, nuestro Padre celestial necesita amar, bendecir y enriquecer su santo nombre,
    que Lucifer con sus ángeles caídos ha atacado por las generaciones siempre, porque tú continuas sin su bautismo en agua para invocarlo a Él, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo, enriqueciéndote no solamente a ti, pero igualmente a
    tus amados, vecinos y amistades en la tierra entera.


    Innegablemente, cada hombre, mujer, niño y niña bautizado en agua, invocando poderes santísimos de su perfecto nombre, entonces, la tierra entera enriquecería siempre, así como la gloria angelical lo es con el paraíso y La Nueva Jerusalén
    celestial con otros lugares maravillosos, haciéndose todos ellos parte de tu vida, porque ahora serias legalmente su hijo, exaltando finalmente su santo nombre con riquezas insondables continuamente. Es decir, también que contigo bautizado en agua
    junto con tus amados, vecinos y amistades de familias de las naciones, entonces la tierra entera experimentaría riquezas, poderes y glorias instantáneamente, así como cuando fue creada inicialmente por nuestro Padre celestial para que sea su dulce
    hogar contigo: amando, sirviendo y exaltando su santo nombre fuegos con riquezas jamás tocadas por el pecado una eternidad entera.


    Indudablemente, la tierra será más rica que la gloria angelical junto con el paraíso y La Nueva Jerusalén celestial combinando con otros lugares celestiales también, porque bautizado en agua, vistiendo su carne sagrada y con su corazón santísimo
    en tu pecho, pompeando su sangre expiatoria de vida poderosa, derrotando a Satanás, muertes, pobrezas e infiernos, entonces, tú estarás hablando sus palabras vivas, desplegando poderes siempre. Francamente, nuestro Padre celestial ha creado la tierra
    entera ya aún más rica que la gloria angelical junto con el paraíso y La Nueva Jerusalén celestial, porque bautizado en agua entonces tú serás tan perfecto y santo, así como Él lo es ante su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo eternamente
    conociendo vida, paz, gloria y amor abundantemente, leyendo su Biblia con tu voz diariamente.


    Ciertamente, fue importante para nuestro Padre celestial tener a Israel antiguo, recogiendo pecados cometidos en contra de Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo en naciones antiguas y modernas, para Él tener a Moisés tomando su cruz yaciendo
    cerca de aguas amargas de Mara, endulzándolas, endulzando así la humanidad entera, pero igualmente la tierra, finalmente derrotando la hambruna de Satanás en ti siempre. Ya que, nuestro Padre celestial tuvo a Israel antiguo bebiendo aguas amargas de
    Mara, endulzadas por Moisés, cuando tiraba su cruz en él, endulzando así cada familia de naciones antiguas y modernas, haciéndolas eternamente una con la carne sin pecados de Isaac, comiendo maná y bebiendo de la roca para recibir su santo nombre
    fuegos con perfecta santidad en Canaán últimamente para la eternidad.


    Comprobadamente, cuando nuestro Padre celestial tuvo a Moisés tomando su cruz para endulzar aguas amargas de Mara, endulzándolas, instantáneamente familias antiguas y modernas de las naciones endulzaron con él, entonces con su Hijo Jesucristo sobre
    la cruz, clavándolo hacia el Valle de los huesos secos se tornó en su corazón santísimo por ti: conociendo dulzuras por una vida entera contigo y con tus amados siempre. A tiempo, nuestro Padre celestial tuvo a Israel antiguo no solamente bebiendo de
    familias antiguas y modernas de las naciones, pero igualmente a sus hijos de generaciones futuras para conducir rituales y ceremonias del Juramento a Isaac, destruyendo el pecado junto con conflictos, enfermedades, maldiciones, muertes, pobrezas e
    infiernos, y así, ellos sean hallados santos y perfectos en su Lugar Santísimo para la eternidad venidera.


    Verdaderamente, nuestro Padre tuvo a Israel antiguo junto con naciones antiguas y modernas, que ellos mismos habían bebido con aguas amargas de Mara, endulzadas por Moisés y su cruz, que unidos derrotaron la hambruna de Satanás junto con males,
    afligiendo la humanidad en generaciones venideras, enriqueciéndolos instantáneamente a todos, bautizándose en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre para salud y riqueza eterna siempre. Puesto que, nuestro Padre celestial necesitaba a
    Israel antiguo junto con la humanidad entera no solamente derrotando a Satanás, pecados, hambre y muerte, comiendo del pan y vino del cielo arriba: maná derramándose con agua de la roca cada mañana para Israel conducir rituales y ceremonias del
    Juramento a Isaac triunfantemente: porque Él los necesitaba ya pronto santos y perfectos sobre postes del infierno.


    Realmente, porque Israel antiguo comió del maná y bebió de la roca del cielo arriba, entonces, ellos derrotaron la hambruna de Satanás con sus males, afligiendo vida sobre la tierra con su humanidad y animal igualmente, fallando Satanás en destruir
    la tierra y su vida humana siempre, porque Israel continúa comiendo del pan y vino con nuestro Padre celestial: enriqueciendo la tierra entera progresivamente. Considerando que, esta es la lección que nuestro Padre celestial necesitaba enseñarnos, que
    al tener a Israel antiguo comiendo del pan y vino del cielo arriba, descendiendo sobre la tierra muerta y llena del hambre de Satanás y sus males cotidianos en contra de la humanidad entera, entonces, Satanás con su hambruna fue derrotado, logrando así
    grandes riquezas para ti y la tierra entera siempre.


    En otras palabras, si Israel bautizado en agua come del pan y vino diariamente con nuestro Señor, entonces, naciones que hasta hoy no conocen el amor infalible de nuestro Padre celestial, manifestado en su Hijo Jesucristo y en su Espíritu Santo,
    inmediatamente, ellos recibirán bendiciones cotidianas que enriquecerán la tierra entera hasta que sea aún más rica que la gloria angelical hacia la eternidad venidera. Por ende, fue importante para nuestro Padre celestial tener a Israel antiguo con
    la humanidad entera clavados a postes del infierno victoriosos sobre pecados, hambrunas, muerte y Satanás, esperando por el Mesías clavado a su cruz en el Lugar Santísimo: seguidamente todos regresaron al paraíso: amando, sirviendo, honrando y
    exaltando su santo nombre siempre, y la tierra entera conociendo abundantes riquezas siempre para generaciones venideras.


    Legalmente, nuestro Padre celestial necesitaba a Israel antiguo con la humanidad entera, empezando con Adán y Eva, regresando al paraíso, expulsados por Satanás, engañándolos la serpiente, cuando ambos comieron del fruto prohibido, hicieron que la
    hambruna, como pobreza, enfermedades, conflictos, brujería, muerte e infierno sea con nosotros, entonces más bien ellos regresen a una tierra enriquecida, bendecida con su santo nombre hacia nuevas fortunas eternas. Además, nuestro Padre celestial
    necesitaba a Israel antiguo con la humanidad no solamente pasando postes del cielo con el Mesías clavado a su cruz en el Lugar Santísimo, porque su vida eterna vivida victoriosamente por él mismo junto con cada hombre, mujer, niño y niña de Israel y
    de las naciones necesitaba derramarse en el paraíso, destruyendo pecados, Satanás, brujerias, hambre y la muerte finalmente.


    Entendiendo que, nuestro Padre celestial no dejo a Israel antiguo entrar a Canaán inicialmente, cuando estaban listos, porque ellos necesitaban entrar a tierra santa con la humanidad entera clavados a postes del infierno, esperando por el Mesías
    clavado a su cruz en el Lugar Santísimo, accediendo todos al paraíso con las naciones sin pecado alguno, honrando su santo nombre finalmente en la tierra entera. Definitivamente, nuestro Padre celestial tuvo a Israel antiguo con naciones antiguas y
    modernas regresando a glorias celestiales, como el paraíso, porque su Hijo Jesucristo había derrotado a Satanás y a su hambruna, amenazando destruir rasgos de Él y de su Espíritu en sus hijos en Israel y en la humanidad entera, y su reino del amor
    eterno jamás sea en la tierra para la eternidad.


    Esencialmente, Satanás frustraba el reino del amor eterno de nuestro Padre celestial, haciendo que su Hijo Jesucristo sobre la sinagoga en Jerusalén brinque, porque si tú eres su Hijo entonces brinca, y Satanás lo necesitaba brincando, porque su
    sangre expiatoria no debería ser derramada en tierra santa, en donde él, ángeles y hombres pecaron, más bien derramarla en Canaán, en donde no hubo pecado jamás. Realmente, si Satanás hubiese tenido a nuestro Señor Jesucristo brincando desde la
    sinagoga a tierra en Canaán, en donde no hubo pecado jamás, o despeñarlo desde montes de Jerusalén, entonces derramar la sangre expiatoria con poderes para destruir a Satanás, pecados y el hambre, en donde jamás existió pecado alguno para remover,
    entonces, el Sábado eterno hubiese fallado en Canaán y en la tierra entera.


    Fundamentalmente, nuestro Padre celestial necesitaba a su Hijo Jesucristo destruyendo a Satanás, pecados y el hambre en la sinagoga de Jerusalén para Israel antiguo y la humanidad entera entrar en el paraíso vía su Lugar Santísimo, declarando
    victorias sobre Lucifer en el cielo, porque derramando sangre reparadora victoriosa sobre todo mal, hambre y muerte en Canaán, significaba que su reino de amor viene ya al mundo. Esto es lo que nuestro Padre celestial necesitaba hacer con Israel antiguo
    y la humanidad entera, comiendo pan y vino por el desierto de Sinaí, descendiendo a postes del infierno victorioso sobre Satanás, pecados, muerte, hambre mundial e infierno, regresando al paraíso por postes del Lugar Santísimo, que es la cruz siempre,
    : amando, alabando y exaltando su nombre con perfecta santidad una eternidad entera finalmente.


    Esta es una victoria sobre todo mal, pecado, muerte, hambre e infierno no solamente para nuestro Padre celestial por medio de su Hijo Jesucristo derramando su sangre reparadora sobre su cruz en la sinagoga de Jerusalén, pero igualmente sobre cada hombre,
    mujer, niño y niña, y su santo nombre sea finalmente honrado en naciones de la tierra, recibiendo Él glorias constantemente de sus hijos bautizados. Consiguientemente, nuestro Padre celestial fue victorioso sobre Satanás, hambre y muerte en
    necesidad de expandirse mundialmente, matando así con hambre y sed a cada hombre, mujer, niño y niña de las naciones, y ellos jamás conozcan riquezas amando, sirviendo, honrando y glorificando su santo nombre sobre la cruz del monte Sion, en Canaán:
    entonces, Él ahora necesitaba su santo nombre liberando a sus hijos finalmente.


    Últimamente, nuestro Padre celestial necesitaba soldados romanos, regresando a Israel nuevamente, especialmente a Jerusalén, destruyendo no solamente ciudades, pero igualmente la sinagoga, en donde Satanás, pecados, hambre, muerte e infierno habían
    sido derrotados perpetuamente, por cada musulmán, islámico, hindú, taoísta, sintoísmo, cristiano, hebreo y otros, viviendo ahora todos en la perfecta santidad de su nombre, y amor, salvación con riquezas vengan hacia ellos abundantemente siempre.
    Esto fue algo, que nuestro Padre celestial necesitaba ejecutar después de setenta años sabáticos, al Jesucristo haber derramado su sangre reparadora sobre su cruz en el Lugar Santísimo, de la sinagoga en Jerusalén, en Canaán, declarando perfectos y
    santos a Israel antiguo y la humanidad entera en el paraíso del reino angelical, enriqueciendo seguidamente siempre la tierra Él mismo por amor a su reino venidero.


    Esto fue una victoria sobre todo mal, pecados, maldiciones, enfermedades, familias brujas, muerte, hambre e infierno junto con enemigos de generaciones pasadas y futuras en necesidad de ser parte de cada hombre, mujer, niño y niña de las naciones, por
    haber sido declarados perfectos y santos por Él mismo por amor, gloria y honra a su santo nombre en sus países de toda una vida. Realmente, una victoria que nuestro Padre celestial había celebrado y gozado con su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo y
    con cada musulmán, islámico, hindú, budista, taoísta, sintoísta, cristiano, hebreo y demás en el Lugar Santísimo, que es el paraíso, La Nueva Jerusalén celestial y el reino angelical enteramente, porque el pecado amenazando hambre mundialmente
    fue finalmente removido de ángeles y de hombres igualmente para siempre.



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